Historia


Cómo empezó el movimiento.
Una noche a mediados del 2008, Javier estaba haciendo zapping hasta que se enganchó con una entrevista televisada a una reconocida líder norteamericana, hoy asesora de Obama. Wendy Kopp fundadora de Teach For America, una institución que está rompiendo la inercia de la inequidad de la educación estadounidense. Esa noche, Javier no pudo dormir. Vivía un sueño muy distinto, uno que podía hacerse realidad en el Perú para afrontar nuestro principal desafío: la educación. Hizo una llamada.

Daniella preparaba un ensayo para postular a uno de los más prestigiosos programas de MBA en Estados Unidos, quería enfocarse en emprendedurismo social. Tomó un libro en busca de consejos y encontró el ejemplo de uno de los fundadores de Teach for America. Este ensayo le despertó la curiosidad y el compromiso para enrumbar una iniciativa como esta, una que podría significar un cambio sistémico para el Perú. Mandó un mail.

A inicio del 2009, Álvaro regresaba de trabajar en la Embajada peruana en Washington DC en el TLC. Su deseo era bajar de la torre de cristal y viajar, experimentar, sentir por todo el Perú, por comunidades campesinas y rurales. La reforma de los TLC estaba casi concluida, la reforma educativa, en cambio, quizás solo en esbozo. Cómo movilizar una masa crítica de jóvenes en pro del desarrollo del país siempre fue su anhelo. Recibió una llamada.

Sus historias individuales se convirtieron en una común. El alineamiento de estrellas, el destino, Dios, las redes de Teach For America o el azar – que como decía Basadre es el ejecutor precipitado de una necesidad – conectaron a Javier, Daniella y Álvaro. De orígenes, profesiones y edades distintas, pero conectados por los mismos valores y motivaciones: amor, confianza y esfuerzo por un Perú mejor.

En febrero de 2009, los tres trabajaron en equipo y en red desde tres ciudades distintas –Galveston, San Francisco y Lima– y convocaron a un equipo joven, interdisciplinario, talentoso y ejecutivo para constituir la organización y comenzar a soñar. Así, en marzo de 2009, Álvaro, Amabel, Cristian, Daniella, Diana, Franco y Javier fundan EnseñaPerú.

Desde entonces, todos tenemos un sueño que nos une como una sola fuerza: que en 20 años todos en Perú tengan educación de primera calidad. Es una visión del país, y por eso le pertenece a cada peruano. Poder contagiar este sueño a la mayor cantidad de personas, es lo que nos motiva a ser EnseñaPerú. Esta historia no terminará de contarse hasta el día en que todos los niños del Perú tengan una educación de excelencia. Ese día, EnseñaPerú cerrará.